En este artículo, Antonio Redondo García propone una reflexión sobre el debate en torno al derecho a la eutanasia desde la perspectiva de la bioética de Diego Gracia. Frente a la confrontación entre quienes defienden la «santidad de la vida» y quienes priorizan la «calidad de vida», el autor sostiene que ambas posiciones, cuando se plantean de forma absoluta, dificultan el diálogo y la búsqueda de soluciones compartidas. Como alternativa, presenta el método deliberativo como una herramienta para analizar los hechos, los valores y los deberes implicados en cada caso concreto, favoreciendo decisiones prudentes, responsables y adaptadas a las circunstancias particulares. El trabajo concluye defendiendo que la eutanasia debe entenderse como una medida excepcional, fruto de un proceso deliberativo riguroso, y no como una solución general o una respuesta automática ante el sufrimiento al final de la vida.