En este editorial, Diego Gracia propone una reflexión sobre los fundamentos y los límites de la ética, revisando cómo ha evolucionado su comprensión desde la filosofía clásica hasta la actualidad. A partir del contraste entre la tradición aristotélica, centrada en la búsqueda de la excelencia y la plenitud humana, y la perspectiva kantiana, enfocada en el deber moral, el autor invita a reconsiderar el verdadero alcance de la ética. Finalmente, plantea que existen dimensiones esenciales de la experiencia humana —como el amor y la gratuidad— que trascienden el ámbito del deber y no pueden ser plenamente explicadas por la ética, recordando que, aunque indispensable, esta no agota toda la riqueza de la vida humana.